viernes, 4 de febrero de 2011

¿Tú también eres un rebelde, verdad? Sí, este mundo está lleno de rebeldes, rebeldes que no saben lo que es la auténtica rebeldía. Se camuflan entre los demás pensando que están equivocados y que revelar sus ideas sería un error... Si esos son los rebeldes de hoy en día, ¿qué nos espera para mañana? Yo tengo una teoría; se convertirán todos en robots, gente con corazones de metal y sin sentimientos. Si se es un rebelde hay que rebelarse, si dejas pasar tu vida intentando ser admitido acabas por no admitirte a ti mismo ¿eso es lo que quieres? Muéstrate ante el mundo, y si el mundo no te acepta, crea tu propio mundo.

sábado, 22 de enero de 2011

¿Alguna vez os habéis sentido... sin ganas de nada? Cuando no te viene la inspiración, ni tienes ganas de salir a la calle, no tienes ganas ni de levantarte de la cama. Todo esto puede pasar por muchas causas y todas ellas pueden hacer que no te sientas bien contigo mismo. Sí, en este mundo no todo es felicidad, ¿lo habíais notado?
No es vuestra culpa... Bueno, en realidad sí. Controlaos anda, que no teneis edad ya para ir así por la vida.

jueves, 30 de diciembre de 2010

La mayoría pensamos que sabemos lo que es la felicidad, puede que alguno de nosotros incluso piense haberla conocido. Y, ¿nadie se ha parado a pensar que posiblemente la felicidad sea algo tan extremo que ninguno de nosotros la ha encontrado jamás? Puede que sea algo tan superior que pensamos que con un poquito de ella ya somos totalmente felices.. Para encontrarla todo tiene que estar en armonía, ¿alguna vez te has encontrado sin ningún problema en tu vida? Supongo que serías el primero.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Todavía sueño con él, recuerdo sus caricias, el tacto de su piel, sus besos.. Es como si aún estuviera aquí, como si no se hubiera ido. Una parte de él sigue en mí. No sé si todavía no he aceptado su muerte o que no la voy a aceptar nunca, el día de su funeral no lloré; no lloré porque le seguía sintiendo aquí, como si unos brazos fuertes me abrazaran.

Recuerdo un día que al salir de la universidad vino a por mí y, sin que yo supiera nada, me llevó a un pequeño lago cristalino, rodeado de árboles y flores, donde cantaban los pájaros y revoloteaban las mariposas. Estuvimos paseando y charlando, nos sentamos en la hierba abrazados.
- Sabes que yo siempre voy a estar contigo, pase lo que pase, ¿no? No me olvidarás, a pesar de todo, voy a estar siempre en tu recuerdo ¿verdad? -me dijo con un aire algo misterioso.
- Por supuesto que sí, no hacía falta preguntar, ¿por qué lo dices?
- Por nada, ya lo averiguarás, tranquila.

Sí, lo averigué. El día en que murió descubrí un pequeño sobre de color rosa encima de un libro. Ponía mi nombre y lo abrí. Saqué de él una carta suya que ponía:

'Si estás leyendo esto es porque ya has descubierto por qué te dije aquello en el lago... No quiero que estés triste, ni que te lamentes por mi muerte, esto no ha acabado, yo estoy aquí. Si quieres verme sólo has de volar.'

A partir de ese día vuelo continuamente.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Supongo que nadie piensa igual que nadie. Nadie es igual que nadie, ¿no? Yo tengo mis dudas, si todo el mundo hace lo mismo, se viste igual, habla igual y tiene los mismos temas de conversación, ¿no será que son todos iguales?

Pero, ¿y los que no lo son?  Los que piensan diferente, hablan y actúan diferente. Ellos están obligados a ser otras personas, están obligados a decir que piensan de una manera cuando en realidad piensan de otra, ni más ni menos que por miedo. Por miedo a la decepción y a la soledad. Si algún día descubriéramos la realidad de las personas, puede que muchos cumplieran con el primer perfil, pero habría otros, no sé si muchos o pocos, que se habrían hecho pasar por otras personas por cobardía.

En algunos casos, se acaba descubriendo que no es así, que es diferente esa persona. Entonces todo vuelve al principio, tiene un ciclo de vida; pero, siempre se puede fingir, ¿no?
Todo el mundo habla de nuestro final, no quieren que llegue o le tienen miedo. No se paran a pensar, ¿y si despues del final hay otro principio? ¿Y si es inluso mejor que el primero?

¿Por qué nos da miedo morir? Puede que no sea tan malo, puede que sea algo bueno. Si no sabemos lo que pasa cuando morimos, ¿por qué no queremos morir? No sabemos ser valientes, tenemos miedo a lo desconocido y preferimos andar sobre seguro. Perdimos la curiosidad y dudo que la recuperemos.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

¿Tú también tienes a alguien en quién apoyarte? Supongamos que sí, y supongamos que ahora le necesitases. Imagínate que no te ayudase, que te abandonase a tu suerte, sin pensar en las consecuencias ni en lo que tú has hecho por esa persona; ¿ahora qué te queda? ¿en quién vas a confiar ahora que la única persona que te parecía un pilar fundamental en tu vida te ha defraudado?

Se supone que los amigos existen, o eso dicen. A mí lo que me gustaría saber es dónde están, porque por mucho que busques dudo que encuentres. Puede que alguien los haya encontrado, pero si lo ha hecho los han guardado tan bien que ninguno de nosotros sabemos que los tienen. Dicen que los seres humanos somos los únicos animales que tropezamos dos veces con la misma piedra; si alguien nos falla volvemos a confiar una y otra vez, nos siguen haciendo daño, pero ahí seguimos, soportándo todo lo que venga. A donde quiero llegar es que, esas personas que son las que nos hacen daño, ¿son realmente tan malvados? Alomejor nos proporcionan algún tipo de beneficio, nos ayudan a hacernos más fuertes para poder soportar las heridas siguientes ¿no?